"Ningún lápiz puede dibujar todo lo que te imaginas, así como nadie puede contarte historias como lo hace un libro"
La mayoría, por lo menos alguna vez, hemos leído un libro, escuchado una canción, o jugado un juego, que nos haya adentrado tanto en la historia que no se nos imposibilita tomar el papel de algún personaje de la historia, nos relacionamos tanto que tenemos las mismas emociones, reacciones e ilusiones conforme vamos siguiendo la Historia.
Hijo
de Hombre (Son of man) de Phill Collins, es una de las canciones que me
brinda una perfecta paz en mi interior cuando la escucho, ver la
película me encantó, pero la canción se relaciono conmigo al instante,
aparte de pegajosa, la canción siempre me ha brindado un empuje a lograr
mis metas, como si la canción fuera sobre mi vida, a eso me refiero con
Navegar en las palabras.
La
leyenda de Zelda "La ocarina del tiempo" de la consola Nintendo 64, es
un perfecto ejemplo de lo que una historia puede hacer, el propósito de
la creación del personaje principal, "Link", fue que este estableciera
un enlace (o un link) con el jugador, la historia tiene el mismo efecto
que un libro, a excepción de que en el juego tu destino ya está marcado
(como en un libro), pero eres tú el que decide que cómo, cuándo y por
qué hacer las cosas, creo que esa en una libertad un tanto corta en los
libros.
Para
concluir solo quiero agregar que no por agregar los videojuegos estoy
diciendo que todos tiren sus libros y se pongan a jugar
NO,
hay historias aún más increíbles que no encontrarán en los juegos, aparte de que en los juegos, los ambientes, los personajes, los paisajes,
ya están plasmados en la pantalla, un libro te permite crear un mundo
entero con solo tu imaginación, y el que tú puedas crearlos como tú
quieras, te crea un lazo muy fuerte, porque, prácticamente, se ha vuelto
parte de tí.



