La
jirafa privilegiada
En lo más profundo de la sabana
se encontraba una jirafa joven y con un cuello privilegiado, a los demás
animales les parecía que ella podría alcanzar lo que quisiese, por muy alto que
estuviera. Un día su amiga jirafa le pidió que bajara un pedacito de arbusto
que ella no podía alcanzar, pero que se veía delicioso, ésta se negó y le dijo
que consiguiera el arbusto como pudiera, pues ella estaba muy ocupada haciendo
otras cosas más importantes….pero no era la primera vez que la jirafa se negaba
a brindarle ayuda a alguien, tiempo atrás otros animales le habían pedido
favores similares y también se había negado. Estaba tan segura de que con lo
alta que era todo lo podía lograr, que cuando otros le pedían un favor no le
tomaba la mayor importancia. Hasta que un día mientras daba un paseo por la sabana
se enterró muchas espinas en la pata pues su exagerada altura no le permitió
ver un arbusto pequeñito lleno de éstas, la jirafa pidió ayuda
desesperadamente, pues estaba sangrando, pero esta vez fueron todos los
animales quienes se la negaron.
Benavides
Domínguez Ariel Alejandro
Salas Román
María Fernanda
Núñez Moro
Dulce Valeria
En
un poblado a la orilla del mar, vivía un gato que tenía cierta obsesión por
superar los estereotipos del gato, aquel que sólo come, duerme, bebe leche y
observa a los ratones ir y venir de extremo a extremo de la casa; así que comenzó
por atrapar muchos ratones, recorrer grandes distancias a máxima velocidad,
alimentarse sanamente, dejó de dormir doce horas al día, pero esto no le fue
suficiente, él no sólo quería deslindarse del papel de gato holgazán, sino
igualar las cualidades de otros animales y seres, primero le perdió el temor al
agua, tanto que hasta se daba sus chapuzones en la tina del baño, después empezó
a saltar grandes alturas y cuando logró cumplir éste reto, se fue a los
extremos de su locura e intentó volar y mientras descendía entró en razón y
recordó que era un gato y no tenía alas, pero el firme piso no lo escuchó.
Demasiado Tarde
En
un poblado a la orilla del mar, vivía un gato que tenía cierta obsesión por
superar los estereotipos del gato, aquel que sólo come, duerme, bebe leche y
observa a los ratones ir y venir de extremo a extremo de la casa; así que comenzó
por atrapar muchos ratones, recorrer grandes distancias a máxima velocidad,
alimentarse sanamente, dejó de dormir doce horas al día, pero esto no le fue
suficiente, él no sólo quería deslindarse del papel de gato holgazán, sino
igualar las cualidades de otros animales y seres, primero le perdió el temor al
agua, tanto que hasta se daba sus chapuzones en la tina del baño, después empezó
a saltar grandes alturas y cuando logró cumplir éste reto, se fue a los
extremos de su locura e intentó volar y mientras descendía entró en razón y
recordó que era un gato y no tenía alas, pero el firme piso no lo escuchó.
Avelino Gámez Sthefanya
Luna Velázquez César Iván
Orea Morales Linda Itzel

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