EL ARCOÍRIS
Pasaron los años, hasta que sus hijos tuvieron que
alejarse.
En este tiempo, los padres fueron atacados por los
pobladores que los creían brujos y expulsados de sus aldeas, lluvia y sol tuvieron que alejarse demasiado
hasta llegar a un lugar donde pudieron vivir, pero lluvia siempre estuvo triste,
pensando en que jamás volvería a saber de sus hijos pues cuando ellos
regresaran a la aldea no los encontrarían.
Llegó el día en que su mamá estaba agonizando, lo
único que quería era estar con sus hijos por última vez, sin que esto pudiera
lograrse, porque no sabía nada de ellos desde su partida lluvia, con esa última
intención, murió.
Al suceder esto, los hijos, que se encontraban en
lugares opuestos de los de sus padres
notaron que el cielo se llenaba de una
luz resplandeciente y una hermosa brisa muy tenue, sin pensarlo, sabían que
algo había ocurrido con sus padres. Los tres, se acercaron al lago más próximo,
recordando esa caminata junto a sus padres, cuando su madre les contó sobre su
relación con el lago.
Los niños, que ahora eran ya unos jóvenes, lloraron
inmensamente por la muerte de su madre, se tomaron de las manos pensando en que
lo que ella quería era tenerlos cerca, así sin pretenderlo vieron como sus
espíritus se manifestaban cada uno con un color, amarillo, azul y rojo que al
unirse con la briza y los rayos de sol crearon un puente con esos tres colores;
poco a poco vieron como esos colores se combinaban creando otros, y al mismo
tiempo ellos iban desapareciendo… creando así ese puente llamado arcoíris para
crear el vínculo entre sus padres y ellos. Los jóvenes juraron que el día en
que supieran realmente donde murió su madre y donde se encontraba su padre se
sabría donde comienza y donde termina el arcoíris.
Dulce Valeria Núñez Moro
La Lluvia
Afrodita
es la diosa del amor y la belleza, invitó a los varones pretendientes a tomarla
como amante a una reunión donde decidiría con quien se quedaría, esto llego a
oídos de Andrés, un fornido pescador que pretendía algún día tomar a Afrodita
por esposa, y esa sería una buena oportunidad para empezar. Al evento asistieron
tanto Dioses como Semidioses, pero solo había un mortal entre ellos, Andrés,
todos los demás contendientes se burlaban pues pensaban que no era merecedor de
ver a Afrodita. La elección consistía en varias pruebas de resistencia,
habilidad y combate, Andrés logró pasar todas las pruebas satisfactoriamente y
llego a los combates, su contrincante era Efesto (el divino cojo y dios del
fuego), el combate se presentó muy reñido, pues la única forma de ganar el
combate era sacando al contrincante de la plataforma, Andrés resultó victorioso
y despertó el interés de Afrodita al verlo luchar, Efesto fue humillado y
obligado a abandonar la competencia. Los combates continuarían la mañana
siguiente, para el servicio de los contendientes, Afrodita asignó a cada guerrero
una ninfa que le sirviera para cualquier necesidad, Amelia, la ninfa que
acompañaba a Andrés quedo enamorada de él cuando lo vio, pero su enamoramiento
no le duró pues sabía que Andrés estaba
ahí por el amor de Afrodita. Efesto, molesto por haber perdido, le tendió una
trampa a Andrés, colapsando el suelo debajo de Andrés mientras daba un paseo
por el coliseo y mandándolo debajo de la tierra, junto con Amelia quien como
fiel sirvienta lo acompañaba a todos lugares. Andrés y Amelia despertaron en una
cueva muy extensa después de haberse desmayado de la caída, Andrés tenía que
regresar a la arena antes de que el torneo comenzara de nuevo, pues si no se
presentaba seria descalificado, uniéndose a Amelia para poder salir debajo de
la tierra, se enfrentaron a las bestias más espantosas y terribles que
habitaban en esa cueva, en una de sus batallas de enfrentaron a una landrágora,
una gigantesca serpiente con brazos y cabeza de hombre, la landrágora atrapó a
Amelia y se la llevo a las profundidades de un oscuro y tenebroso túnel que
seguro conducía al corazón de una volcán, Andrés podía seguir su camino y
llegar a tiempo al torneo pues ya se encontraba casi en la superficie, pero decidió ir a rescatar a Amelia. Tuvo otro
enfrentamiento con la Landrágora, del cual resulto victorioso y logro rescatar
a Amelia, y juntos emprendieron su viaje a la superficie de nuevo. Durante este
trayecto Amelia y Andrés empezaron a tomarse afecto uno al otro, y cuando por
fin salieron a la superficie habían empezado un pequeño romance, pero Andrés
aún no se quitaba a Afrodita de la cabeza. Cuando ambos llegaron al torneo,
este ya había acabado, el vencedor había sido Ares, dios de la guerra. Al
llegar, Amelia le contó todo lo sucedido a Afrodita, todo excepto su romance
con Andrés, Afrodita indignada por las acciones de Efesto y sorprendida por la
increíble valentía de Andrés en las profundidades, decidió hacer a Andrés el
ganador del torneo. Para la ceremonia, Andrés tuvo que beber el elixir de la vida
eterna, para poder unirse a Afrodita, pero antes de que la ceremonia pudiera
culminar, Amelia salió llorando del templo pues no soportaba ver a su amado
declararle amor a una diosa, esto fue percibido por Andrés, quien antes de tomar
la mano de Afrodita en la ceremonia, salió tras Amelia, la alcanzó, la tomo en
brazos, y le declaró su amor eterno a ella. Afrodita al ver esto quedo más
indignada, ser sustituida por una ninfa, su ira estalló y ofreció a Efesto
casarse con él, si este se deshacía de Amelia y Andrés, Efesto aceptó, como
ambos ahora eran inmortales, Amelia y Andrés, no podían ser asesinados pero
Efesto se las ingenió para crear un fuego tan poderoso que consumiría a ambos,
los quemó y de ellos solo quedaron pequeñas acumulaciones de humo que se
elevaron al cielo y quedaron suspendidas por la eternidad, Amelia y Andrés no
había muerto, solo habían sido transformados en gases, que aún podían seguir
juntos. Afrodita no quedo satisfecha y le pidió a los Amenoi, dioses de los vientos,
que los separarán con sus vientos en millones de pedazos, pero aun así, su amor
es tan grande, que cuando no se pueden tocar se habla por medio de formas (de
ahí viene que luego podemos observar peculiares formas en las nubes), y cuando
ellos logran tocarse, se entregan en amor, y a veces su amor es tan grande que
se desborda y cae a la tierra trayendo la misma felicidad que ellos sienten por
estar juntos.
Ariel Alejandro Benavides Dominguez
ARCOIRIS
El sol al ver muy sola a la madre
lluvia, decide enviarle un regalo muy hermoso que la alegraría mucho, la madre
lluvia siempre había deseado tener hijos con el sol ya que lo veía con ojos de
amor y el sol le cumplió su deseo. Una noche cuando la madre lluvia dormía el
sol se le manifestó en un sueño, dándole tres hijos a los que llamo. Al
despertar la madre lluvia se dio cuenta de que su sueño se había convertido en
realidad pero ocurrió una tragedia, los dioses al enterarse de que la madre
lluvia había tenido hijos, la buscaron para quitárselos ya que ellos eran
sobrenaturales, al enterarse la madre lluvia los envía a un lugar muy alejado
de ella.
Al desaparecer los niños,
despertaron la furia de los dioses castigando a la madre lluvia elevándola al
cielo convertida en nube, aunque ella ya era nube seguía teniendo sentimientos
y cada vez que recordaba a sus hijos ella lloraba lo cual hacia que hubiera
grandes lluvias y tormentas.
Los niños crecieron pero nunca se
dieron cuenta de los dones que que tenían hasta que un día al estar juntos se
dieron cuenta que cuando la lluvia y los rayos del sol se juntaban ellos tenían
unas sensaciones extrañas e inexplicables empezaron a surgir inquietudes del
porque sentían eso y deciden ir a buscar la respuesta, el cual al ser su padre
el sol y su madre la lluvia, les ponen algunos medios para ayudarlos a regresar
a donde vivía su madre. Al llegar ellos se enteran que su madre había sido
castigada por el nacimiento de ellos, conmovidos por la historia de su madre,
se abrazan y de cada uno de ellos dejan caer
una lagrima lo cual hace que el agua y los rayos del sol tengan contacto sobre
de ellos y cada uno dejo salir su don que eran colores brillantes y muy
hermosos los cuales fueron el Azul porque era el color de la madre, el Amarillo
color del padre y Rojo que simboliza el amor de sus padres saliendo así los
colores del arcoíris y convirtiéndolos en largas tiras de colores brillantes y
resplandecientes, lo cual cada vez que los rayos del sol tienen contacto con la
lluvia sale el arcoíris que significa la unión del sol y la lluvia.
Maria Fernanda Salas Román

Saturno
siendo uno de los hijos más crueles de Urano y Gea, se veía obligado a devorar a toda su
descendencia para así no perder el trono,
prometido por un titán; entonces cada vez que tenía un hijo lo comía; devoró a
Neptuno, Plutón, Hestia, Démeter y a Hera, pero Rea, su esposa se negó a
entregar a Zeus, su ultimo hijo, decidió esconderlo y pedir ayuda a uno de los
titanes. Cronos al darse cuenta del engaño se enfrentó a Rea y al titán para
así no correr el riesgo de perder el poder, pero su lucha fue en vano, ya que
el titán era más fuerte y poderoso, lo castigo entregándole el poder a Zeus;
cronos fue encerrado en Italia en el reino
del rey Jano, donde se deprimió y poco a poco fue dejando de comer, ya
que ahora no tenía ni poder, ni familia y se sintió culpable por comerse a sus
únicos hijos. Con el tiempo comenzó a
adelgazar y dejo atrás el vigoroso hombre que era y que había gobernado el
olimpo.
ANOREXIA
El tiempo hizo sus estragos
en él, ahora era viejo, calvo y con una gran barba, pero la culpa seguía
presente, junto con el desequilibrio alimenticio.
Y en el espacio sideral todo era
regocijo y alegría, la niña blanca de cara redonda, de hábitos nocturnos, todas
las mañanas antes de subir a la nube y retirarse a su alcoba láctea, asomaba su
difuminada carita y con gracia y timidez lanzaba un suspiro de enamoramiento al
Señor Helio, fuerte y supremo, amo y señor del sistema que le circundaba, ¿alguna vez el sol le dijo a la luna que la
amaba, alguna vez le prometió el universo? ese es secreto de los dioses
universales, no lo sabemos pero su fuego abrazador llegaba hasta la carita de
la tierna criatura y con un cálido halito emitía un suspiro que entibiaba el
frío de su alma y daba claridad a su oscuridad, entonces ella se sentía correspondida, pero no todo lo que
brilla es oro ni todo lo que nos ve es amor, el amo Helio tenía un gran
defecto, él no estaba hecho para el amor, para las noches mágicas llenas de
palabras románticas, para servir de cobijo a los enamorados amparados bajo su
velada oscuridad, no, él era el amo y señor sin pretensiones ni escenas rosas o
cursilerías, un día después de una lánguida noche de ensueño la luna no pudo
contener más su velado enamoramiento y decidida a acercarse al señor sol quiso
ir a su lado, pero Geo no la dejó salir
por lo que la ató a su cintura con poderoso cordel imantado e invisible desde
ese día enojada llena de coraje quiso huir, varias veces lo intentó sin éxito
alguno, lo único que logró un día fue entristecer a la grandiosa Geo con un
eclipse solar, enternecida Afrodita le
explicó la naturaleza de las cosas y el infortunio que tienen algunos seres,
hay seres que aunque se quieran están destinados a vivir separados contra las
leyes de la naturaleza nadie puede ir,- pues el universo- intervino el sr. Pitágoras-
tiene una estructura perfecta, exacta y bien definida donde quebrantarla es desatar
la furia de los Titanomaquia-, su razón comprendió
bien pero como toda enamorada su corazón no lo superó y de su tez blanca
empezaron a rodar dos gotas gélidas transparentes y luego más, más y una tras otras empezaron a rodar y cubrir a
Geo creyendo que de esta manera la podrían doblegar y con lluvias romper el campo magnético lunar,
la verdad es que esto es imposible pero cuando el amor es eterno pervive
mientras los amantes existan así que cada que lo ve y revive el intento Geo
cubre un denso manto para separarla del sol y
Selene llora amargamente. Algunas veces más y otras apenas suspira si
sientes gotas ligeras o grandes tempestades son motivadas por un gran amor
imposible como inquebrantable es el universo.
Esthefanya Avelino Gámez
César Iván Luna Velázquez
Linda Itzel Orea Morales
Lluvia
Esthefanya Avelino Gámez
César Iván Luna Velázquez
Linda Itzel Orea Morales
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